ISO1A principios de este mes de enero de 2017 se hacían públicos los datos de siniestralidad vial del año 2016. Los accidentes de tráfico se han cobrado la vida de 1160 personas, lo que supone un aumento del 2,6% en el número de fallecidos, respecto al 2015, rompiendo la tendencia descendente existente desde hacía años.

El análisis de datos llevado a cabo por la Dirección General de Tráfico (DGT) apunta varios motivos para justificar este aumento:

* El aumento del número de desplazamientos.

* El envejecimiento del parque automovilístico.

* El aumento de las infracciones por conducir bajo los efectos de drogas ilegales.

Lo que está claro es que algo no estamos haciendo bien. En ese sentido, el Director General de Tráfico, Gregorio Serrano, apuntaba la “necesidad de revisar y adaptar, tras una primera evaluación, la estrategia de seguridad vial y crear un plan de choque que nos permita volver a la tendencia de disminución de accidentes que veníamos observando en los últimos años”, sin concretar por el momento las medidas a tomar.

Llegados a este punto, me gustaría plantear la siguiente cuestión ¿Puede una Norma como la ISO 39001 ayudar en la gestión de la seguridad vial y a disminuir la siniestralidad vial?

La Norma ISO 39001, Sistema de Gestión de la Seguridad Vial, publicada por ISO en el año 2012, y traducida por AENOR en el año 2013, busca ser una herramienta que permita a las Organizaciones gestionar su desempeño en materia de seguridad vial, reduciendo y eliminando el riesgo de accidentes graves. Si conseguimos que las Organizaciones, tanto privadas, como públicas, asuman un papel activo en materia de seguridad vial ¿no conseguiríamos un aumento de concienciación en la sociedad en esta materia? Yo creo que sí.

Asociado a la implantación de un Sistema de Gestión Vial conforme a la Norma ISO 39001, se puede hablar de tres grandes ventajas (AENOR):

* Buscar a largo plazo la eliminación de muertes y heridas graves derivadas de los accidentes de tráfico, fomentando las buenas prácticas.

* Evitar los altos costos económicos asociados a la materialización de un accidente, garantizando la máxima seguridad de los trabajadores.

* Promover la responsabilidad compartida en materia de seguridad vial, entre todos los actores del sistema vial.

En este sentido debemos tener claro que la Norma no sólo aplica a nivel laboral. Aplica por ejemplo, al que controla el tráfico, a la empresa de ingeniería que diseña una carretera, a la empresa de mantenimiento de vías públicas, a los ayuntamientos que gestionan el tráfico en una ciudad, al que legisla en materia de seguridad vial, etc.

TODOS debemos tener una participación activa cuando se habla de seguridad vial, concienciarnos e implicarnos. Las políticas establecidas por los gobiernos, no pueden por si solas, reducir esta siniestralidad.

Siniestralidad vial en 2016: Norma ISO 39001