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1.1        Un sistema luminoso en la equipación de los motoristas que mejora la visibilidad y seguridad

Consistente en un equipo señalizador luminoso inteligente para que los usuarios de motos lo incorporen en su ropa.

La empresa vallisoletana DC Technology ha ideado un sistema de señalización para motoristas que consiste en que la propia ropa del conductor sea la que lleve la iluminación ante cualquier maniobra, junto a una señalización constante que hace más visible el vehículo.

Un sistema inteligente que mejora la visibilidad de los motoristas mediante un equipamiento que puede instalarse en la cazadora, pantalones, casco o guantes y va coordinado con el vehículo para señalizar al resto de conductores todas las maniobras.

El equipamiento va integrado en el casco, la cazadora, los pantalones, los guantes y las botas del motorista y es complementario a la señalización de la propia motocicleta. De hecho, va coordinado con ella, ya que, ante un giro a la derecha o a la izquierda, se enciende a la vez, tiene la misma duración y la intermitencia va al mismo ritmo.

La luz, que es permanente, se acentúa ante estas maniobras, pero también ante el frenado, las paradas de emergencia (el llamado warning) y la propia visualización del motorista tras haber sufrido un accidente. El peligro de la conducción nocturna es el gran aliciente, junto con las nieblas y la inestabilidad del tiempo.

Está especialmente indicado para circunstancias con visibilidad reducida como la niebla, la noche o vías con muchas curvas y cambios de rasante. Pero es recomendable usarlo aunque las condiciones sean más favorables, porque mejora la seguridad vial de todo el que lo lleve.

Otro añadido con el que cuenta este dispositivo, es el facilitar y acelerar el rescate de los heridos en caso de accidente, ya que se activa al mismo tiempo la señalización en el vehículo y en el conductor. Además, alerta a otros motoristas de que se ha producido una caída con el objetivo de evitar accidentes múltiples.

 

1.2        Dispositivo de Absorción de Impactos de Motoristas

Se trata de un sistema mecánico de absorción de impactos patentado por la empresa DESIGN AND CREATION OF TECHNOLOGY, S.L., DC Technology, constituido por una serie de tubos a modo de red de vasos comunicantes, que al recibir un impacto y “a modo de pulmón” expulsan el aire existente en su interior de modo controlado, introduciéndolo de nuevo en un proceso rápido de recuperación a la forma original. Se evitan de esta manera golpes secos, reduciendo en gran medida la violencia del impacto y por otro lado, evita el rebote del motociclista de modo que quede a merced del tráfico existente en la calzada.

La capacidad de absorción que presenta este producto gracias a la naturaleza de los materiales que lo conforman y a su estructura, es proporcional a la virulencia del impacto, al existir una relación directa entre la fuerza del golpe y la velocidad de evacuación del aire existente en sus tubos. El número de salidas de aire se encuentra limitado y su disposición es la que ofrece mayores garantías de absorción del golpe.

De este modo, el protector guarda-raíles se comportará como un pulmón que “inspira” y capta el aire, y posteriormente lo expulsa, a través de su estructura de tubos comunicantes. Además, se posibilita la expulsión controlada y la recuperación paulatina y mantenida en el tiempo de la forma original del material. Se persigue con esto que la espuma no proyecte de nuevo el cuerpo en la calzada a consecuencia de la violencia del impacto, evitando el rebote.

Fabricado en su parte externa en goma, látex o similar, siendo de un material elástico, impermeable, duradero en el tiempo, económico, no abrasivo y deslizante, su interior está constituido por goma espuma o similar, habiéndose practicado en su interior unas perforaciones a modo de tubos internos, que posibilitan su vaciado, en el momento del impacto.

Éste es un elemento de fácil y económica instalación, duradero en el tiempo, con coste de mantenimiento prácticamente nulo, que se puede aplicar a: luminarias, semáforos, señales de tráfico, elementos de mobiliario urbano, árboles, bolardos, soportes de guardarrailes, etc… tanto existentes como en fabricación, así como a cualquier obstáculo que pueda interferir en la trayectoria del motorista en su salida del vial.

El sistema de fijación es muy simple, facilitando sólo en determinados casos y siempre que se desee un cierto grado de giro que facilite el acompañamiento del cuerpo. Al estar constituido por un material elástico es fácilmente adaptable al crecimiento de árboles, posibilitando una extensión del elemento fijador.

 

1.3        Dispositivo de auxilio en carretera para motoristas que han sufrido un accidente de tráfico

A través de una serie de sensores instalados en un equipo que va implementado a la motocicleta, el sistema es capaz de discriminar el tipo de suceso ocurrido y su gravedad. “El dispositivo electrónico consta de diferentes elementos ensamblados que, instalados en la moto, son capaces de detectar una conducción inadecuada y envíar al motociclista un aviso acústico o visual a través de un LED instalado en el salpicadero, con objeto de corregirla”, detalla el experto.

Cuando, lamentablemente, el accidente no ha podido prevenirse o evitarse, el dispositivo electrónico pone en marcha el protocolo. “Ocurre el accidente, tanto el motorista como el acompañante caen al suelo y se efectúa una llamada telefónica y un mensaje al filtro. El filtro recoge todos los datos y trata de contactar a través del intercomunicador del casco con el motociclista. Si no responde en un tiempo prudencial, se pone en marcha todo el protocolo de asistencia”.

En este caso, el sistema efectúa automáticamente una llamada de emergencia y envía un mensaje de texto con los datos más relevantes del usuario y su acompañante, así como información sobre sus antecedentes médicos (enfermedades, patologías crónicas, alergias, etc), al servicio de emergencias más próximo, el 112 en el caso de España. Además, el aparato consta de un servicio de geolocalización, de forma que se conoce de manera exacta la posición del vehículo accidentado.

Por otro lado, el dispositivo es capaz de determinar el índice de gravedad del accidente en tres grados, rojo, ámbar y verde, gracias a la medición e interpretación de diferentes parámetros. Con todo ello, el sistema garantiza “una reducción del tiempo de respuesta de los servicios médicos”, lo que puede ser crucial en algunos casos, así como una gestión “eficiente” de los recursos sanitarios de los que se dispone. “El dispositivo electrónico conlleva un aumento en la calidad de la asistencia médica y una disminución en el tiempo de respuesta”, incide el investigador, quien añadeinstalar fácilmente en cualquier tipo de motocicleta, independientemente de la marca o modelo.

Asimismo, aunque está principalmente pensado para motocicletas y quads, el equipo puede instalarse en cualquier otro tipo de vehículo, “ya sea de de segunda mano o salido de fábrica”, lo que supone, a su juicio, otro valor añadido. Incluso, en su versión reducida, tiene aplicación en bicicletas.

Por otra parte, el aparato puede avisar mediante mensaje de texto al móvil del propietario de otras incidencias, como actos de vandalismo, el impacto de otro vehículo en maniobra de aparcamiento, en caso de robo o si las Fuerzas del Orden deciden retirar el vehículo por cualquier motivo. Esta información acerca del estado del vehículo se envía al titular “en el mismo instante” en el que tiene lugar la incidencia, apunta.

 

 

 

 

 

2          SEGUROS DE MOTOS: LA PERSONALIZACIÓN LLEGA AL SECTOR

2.1        Pólizas ‘Pay as you drive’

Los seguros suponen una de las partes más importantes de los gastos totales que implica tener un vehículo, con un promedio de 350 euros/año en España. Con las pólizas a medida que posibilita la telemática, el precio de la prima puede bajar en función del kilometraje. La ecuación es simple: cuanto más conduces, más pagas, y cuanto menos conduces, más ahorras (y menos contaminas).

De hecho, los seguros telemáticos ‘paga como conduces’ podrían reducir entre un 8% y un 10% el kilometraje anual de los vehículos, reduciendo la velocidad media, con disminuciones más grandes en los automovilistas de mayor riesgo, que pagarían mayores primas por Km (Estudio del Victoria Transport Policy Institute de Canadá, del 17 de abril de 2015).

Este tipo de pólizas proporcionan un ahorro significativo sobre los costes tradicionales, así como una amplia gama de servicios de valor añadido muy útiles, tales como alertas de emergencia, servicios de recuperación de vehículos robados y avisos, que engloban desde incidencias en el motor hasta el consumo de los neumáticos, antes de que el coche se averíe en una carretera o se vea involucrado en un accidente.

No sólo mejora el precio del seguro para los buenos conductores, aumenta la seguridad, disminuye el fraude y el cliente obtiene ventajas de valor añadido novedosas, como apps que ayudan a mejorar la conducción (Octo U) y experiencias de gamificación que diviertan al usuario.

 

 

 

3          TELEMÁTICA Y CONDUCCIÓN SOSTENIBILIDAD: SMART CITIES

3.1        El papel de la telemática en el desarrollo de la movilidad sostenible

Proyectos como ‘Park your car and go Public!’ muestran cómo el vehículo conectado puede contribuir a la sostenibilidad.

Uno de los grandes retos de este siglo es el de paliar los efectos negativos del transporte (gases de efecto invernadero, contaminación atmosférica y contaminación acústica), salvaguardando los aspectos positivos de la movilidad. En este sentido, la telemática de los coches conectados puede tener un papel cada vez más importante en el desarrollo de la movilidad sostenible.

En Europa, la contaminación atmosférica es responsable de más de 430.000 muertes prematuras al año, según el informe de 2015 de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA). El problema se agrava en las áreas urbanas y las ‘normas Euro’ aplicadas a los automóviles no han logrado reducir las emisiones reales de CO2 y NO2 a los niveles establecidos en la legislación comunitaria.

De acuerdo a los objetivos de la UE, el sector del transporte debe reducir sus emisiones de dióxido de carbono un 68% entre 2010 y 2050. Y la telemática, aplicada a los coches conectados, puede ayudar a medir dinámicamente el aporte de los agentes contaminantes y ayudar a combatir la contaminación atmosférica.

¿Qué pasaría si en lugar de penalizar a los conductores con peajes de acceso o restricciones al tráfico se les premiase por un buen comportamiento colaborativo? Esta es la idea que subyace a campañas tan novedosas como la desarrollada por Octo Telematics en Milán: bonificar mínimamente a los que accedan a dejar el coche aparcado en casa para utilizar el transporte público.

3.2        ‘Park Your Car And Go Public!’: la experiencia telemática de Octo en Milán

Las grandes ciudades europeas como Berlín, Londres, París o Madrid aplican medidas para hacer frente a la contaminación atmosférica y el tráfico: limitar el aparcamiento en las zonas restringidas y la velocidad máxima en las zonas residenciales; restringir parcial o totalmente el tráfico de manera temporal; promover comportamientos al volante más eficientes o incentivar la compra de vehículos que contaminen menos. Sin embargo, todos los estudios medioambientes concluyen que la forma más eficaz de luchar contra la contaminación urbana es evitar el uso del coche y apostar por medios alternativos.

Atendiendo a esta filosofía, el líder mundial en telemática de seguros OCTO ha desarrollado junto a la compañía de seguros UnipolSAI, el Ayuntamiento de Milán y el Sistema Público de Transporte de Milán un proyecto piloto entre noviembre de 2014 y febrero de 2015: la innovadora campaña ‘Park Your Car & Go Public!’, que tiene como objetivo reducir las emisiones contaminantes procedentes de la congestión de tráfico y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

A través de la campaña, los conductores milaneses asegurados con UnipolSAI percibían 1,50 euros por cada día que no utilizasen sus vehículos durante las horas clave, es decir, de lunes a viernes, entre las 7:30 am y 7:30 pm. Ese es el precio del billete de transporte público. Los conductores interesados podían recoger sus tickets (por un valor máximo de 30 euros al mes) en cualquier máquina expendedora de billetes ATM en Milán, tras introducir el código PIN proporcionado por la compañía de seguros.

Octo Telematics se encargaba de certificar ante las compañías aseguradoras y el Ayuntamiento que efectivamente el coche no se había utilizado. Para ello, Octo utilizaba un pequeño dispositivo telemático instalado en el automóvil, que recogía los datos relativos al uso del vehículo, además de proporcionar a los conductores información automática sobre posibles colisiones, robos y la posibilidad de realizar llamadas automáticas de emergencia.

Hasta ahora, el coche conectado se equiparaba sobre todo a navegación, información, entretenimiento y seguros, señala Jonathan Hewett, director de Marketing de Octo Telematics. Pero la tecnología de Octo evoluciona constantemente y ofrece diferentes aplicaciones, incluyendo la posibilidad de ayudar a una gran ciudad europea como Milán a reducir sus emisiones de CO2 y la congestión del tráfico.

 

3.3        Smart Cities: La integración de la Seguridad Vial como fundamento de crecimiento sostenible en la ciudad

Es evidente que los accidentes de tráfico y sus consecuencias son un problema de salud y seguridad pública, que abarca todos los niveles: desde la Administración Pública a toda la sociedad, de padres a hijos y viceversa en el ámbito familiar, de profesorado a alumnado en el terreno escolar, y también de la empresa hacia sus empleados.

Y es en las ciudades donde existe un gran camino por recorrer porque se concentra en ellas la gran mayoría de población, porque aglutinan la mayor densidad de tráfico en los desplazamientos diarios, y porque en el espacio público que gestionan se debe hacer convivir a peatones de diferentes edades y capacidades, con los vehículos a motor que la inundan.

Con esta visión se ha trabajado la seguridad vial desde muchas vías o caminos, con mayor o menor acierto, y, desafortunadamente, de modo aislado en muchas ocasiones, con una visión cortoplacista, para conseguir soluciones o resultados inmediatos que bajaran rápidamente las cifras de siniestralidad. Sin embargo, un descenso mantenido en el tiempo no se ha conseguido hasta que esas medidas han comenzado a tomarse ampliando el horizonte de visión, haciendo de la seguridad vial una herramienta estratégica en el tiempo dentro de la política integral nacional y municipal.

¿Qué podemos hacer ahora que parece que la reducción en las cifras de accidentes de tráfico se estanca y en momentos puntuales crece? La solución es subir un escalón más en la gestión de la seguridad vial, es decir, no hablar de seguridad vial como eje estratégico por sí sólo, sino incluido dentro de un concepto tan de moda actualmente como el de smart city.

La solución es subir un escalón más en la gestión de la seguridad vial, es decir, no hablar de seguridad vial como eje estratégico por sí sólo, sino incluido dentro de un concepto tan de moda actualmente como el de smart city.

¿Qué entendemos por smart city? A grandes rasgos supone comprender que la ciudad es un ente complejo, pero único, donde todas las áreas sobre las que podemos tomar decisiones o influir, a su vez repercuten en el funcionamiento del resto de áreas. Es evidente que cuando en ocasiones tratamos de arreglar algo, estropeamos otra cosa, pero lo que buscamos en una smart city es conseguir soluciones globales para no “parchear” problemas que hagan aparecer otros nuevos.

Trabajando bajo estas premisas, cualquier autoridad pública o gestor de movilidad municipal tiene que ser capaz de gestionar una metodología interna que permita aplicar de manera sistémica y automática los procesos relacionados con la seguridad vial y la sostenibilidad de los desplazamientos en su ciudad. ¿Y sobre qué áreas debemos trabajar? Obviamente cada ciudad debe determinar sus prioridades, pero existen algunas que no deben olvidarse:

  • Calles o vías físicas: tipología, señalización, velocidades, flujos, intensidades de tráfico, etc.
  • Movilidad en la ciudad: red de transporte público existente, tipos de desplazamientos, áreas de congestión, etc.
  • Accidentalidad y conflictos: datos de fallecidos y heridos en el municipio, colaboración con la DGT en el tratamiento y envío de datos, etc.
  • Usuarios vulnerables como peatones y bicicletas.
  • Motocicletas: parque existente, accidentalidad, etc.
  • Vigilancia del tráfico y sanciones: número y tipología de las denuncias en el municipio, controles de velocidad y alcohol realizados, etc.
  • Comunicación e información con el ciudadano y usuarios sociales de las vías: movilidad en la web, comunicación con el ciudadano, información de utilidad sobre tráfico y sostenibilidad, etc.
  • Sociedad civil: asociaciones de víctimas, mesas de movilidad, asociaciones empresariales, etc.
  • Coordinación administrativa: acuerdos de servicios o transportes con ciudades vecinas, colaboración con DGT y organismos oficiales, etc.

Todos sabemos que el objetivo deseado de eliminar los accidentes-cero muertos en carretera es bastante utópico, puesto que las circunstancias diarias de la vía, vehículo y personas, todas juntas interactuando, acaban produciendo en muchas ocasiones resultados que nunca podremos controlar completamente. Sin embargo, conseguir estandarizar esa metodología nos ayuda a conseguir que la seguridad vial se integre de modo natural en nuestra ciudad y en las de nuestro alrededor, potenciando la formación, coordinación y comunicación interna de los organismos gestores, para acabar construyendo una ciudad más amigable, segura y sostenible para todos.

La conclusión a la que siempre llegamos quienes trabajamos en seguridad vial es clara: la inversión en recursos que se realiza es muy baja en comparación con el ahorro de vidas y costes que se consigue de modo inmediato. La planificación y gestión de medidas de seguridad vial continuadas a lo largo del tiempo, es una apuesta segura y necesaria que genera beneficios incalculables para toda la sociedad.

 

 

4          BIG DATA SOBRE 2 RUEDAS PARA MEJORAR LA SEGURIDAD

La asociación de fabricantes ACEM (Asociación europea de fabricantes de motocicletas) ya firmó un memorándum en 2014 que aseguraba que en 2020 comenzarían a introducirse los sistemas C-ITS, pero los tres fabricantes (bmw, honda, yamaha) han querido acelerar el proceso y comenzar ya a colaborar en el terreno de los sistemas C-ITS.

El director de operaciones de Honda, Tetsuo Suzuki, afirma: “Para acelerar el desarrollo de medidas de seguridad para motocicletas, pretendemos colaborar en una correcta implementación de sistemas C-ITS en motocicletas y scooters”. Desde BMW Motorrad se quiere animar a otros fabricantes a unirse a este nuevo proyecto, ya que toda ayuda es buena para poder mejorar la seguridad en vehículos de dos ruedas. “Nuestro objetivo es fomentar un uso puntual y completo de los sistemas de cooperación ITS en vehículos a motor de dos ruedas que tenga el potencial de mejorar la seguridad. Y nos gustaría animar a otras empresas a unirse a nosotros”, explica Karl Viktor Schaller, vicepresidente ejecutivo de desarrollo de BMW Motorrad.

Las ITS ayudarán a mejorar la seguridad de las motocicletas

Esta iniciativa ha sido aplaudida desde la ACEM, que agradecen la voluntad de la industria motociclística de aumentar la seguridad de los usuarios. Estas tecnologías ITS tiene la capacidad de mejorar la protección y la eficacia de todos los medios de transporte, y en especial la de las motocicletas, mediante un sistema de información y comunicación. Ya existen aplicaciones básicas de navegación de GPS que proporcionan información sobre el tráfico en tiempo real que ayudan a los usuarios a controlar la situación de sus trayectos, pero ahora, se espera que las tecnologías ITS generen unas ventajas de seguridad concretas en vehículos de dos ruedas.

Uno de los principales puntos a trabajar es el reto de la visibilidad de estos vehículos. La mayoría de los accidentes en carretera en las que se ven involucradas motocicletas y scooters se deben a la escasa perceptibilidad que presentan. El objetivo es crear un modo de advertencia “digital” en el resto de vehículos cuando se aproxima un vehículo de dos ruedas en un punto complicado. El principal hándicap con el que se están encontrando estos investigadores es la imposibilidad de transferir los sistemas ITS de los coches a las motocicletas, ya que poseen una serie de características que impiden que sean los mismos.

 

4.1        Problemas éticos de privacidad

Será cuestión de tiempo en que el uso de sistemas de telemetría que ofrezcan información en tiempo real de nuestros vehículos se haga extensivo a todos los usuarios. Estos sistemas tienen sus pros y sus contras, sus partidarios y detractores. Permitirían un mayor control de los vehículos, pero veríamos sacrificada en cierta medida nuestra privacidad. Esto genera un gran debate, y puede ser uno de los mayores escollos para su implantación.

El uso de estos sistemas puede resultar positivo en determinadas áreas, como la localización de vehículos, algo para lo que originariamente se usó y que ya está disponible por parte de algunas aseguradoras, ya que permite encontrar con rapidez un vehículo robado. Igualmente, los datos pueden aportar una interesante información a los gestores de tráfico, lo que permitiría una mejor organización y planificación de la red viaria; a las aseguradoras, que así podrán tarifar de una forma más ajusta y real el coste del seguro, de lo que tendrían que salir beneficiados los usuarios; a las autopistas, porque se haría innecesario el uso de los actuales peajes, que incrementan el tiempo del desplazamiento y, en ocasiones, provocan retenciones.

Incluso los datos de telemetría aplicados al usuario permitirían tener un control real de muchos parámetros de nuestro vehículo: consumo, desgastes, mantenimiento, etc. E incluso ayudarían en la planificación de rutas y viajes.

Pero el empleo de los big data también puede ser una herramienta de control, porque puede transmitir igualmente datos de uso: si se superan los límites de velocidad el dato puede registrarse. Será como tener un agente subido en tu vehículo. Para la Administración sí que supondría un ahorro importante, porque no serían necesarios los radares… ¡ya lo llevamos puesto!

En general, todo redundaría en una mejora de la seguridad y, posiblemente, en una reducción de costes para el usuario, aunque su implantación tendrá una repercusión económica inicial que será amortizada sin excesiva dificultad… teóricamente. La pregunta del millón reside en saber si realmente este es un servicio que reclama el usuario, que actualmente se encuentra ya saturado por las múltiples opciones que le llegan desde diferentes aplicaciones y plataformas, muchas de ellas accesibles de forma gratuita.

 

 

 

5          EL FUTURO DE LAS MOTOS: ¿UNA MOTO DE GOOGLE?

5.1        Motocicleta autónoma de google (1)

Google pide permiso para probar motocicleta autónoma

La empresa de Mountain View solicitará al Estado de California la autorización para probar una motocicleta que no necesita conductor.

Google solicitó la autorización al Estado de California para probar una motocicleta que no necesita de un conductor para moverse. Este vehículo ya ha sido testeado en instalaciones de la empresa de Mountain View y cuenta con 1 kilómetro de recorrido.

Ahora, la idea de Google es probar la motocicleta en las calles de alguna ciudad de California, por lo que Ron Medford, encargado de seguridad de vehículos autónomos de la empresa, se contactó con la autoridad para obtener el permiso.

La motocicleta de Google ha sido llamada Ghostrider, en referencia al vehículo usado por el personaje de las historietas de Marvel. Fue creada Antonhy Levandowski y para funcionar, debieron incorporar un volante y dos pedales de emergencia.

Google quiere probar cómo funcionaría su motocicleta autónoma en la calle.

Un dato llamativo en la construcción de Ghosterider fue la importante colaboración de Boston Dynamics en el desarrollo del producto, una empresa comprada por Google hace algunos meses y que se dedicaba al desarrollo de tecnología militar.

 

5.2        Motocicleta autónoma de google (2)

 

La primera motocicleta con la que se empezarían los ensayos sería la Ghostrider que se creó en 2004 con fines militares como un proyecto universitario sobre la base de una Yamaha de 90 c.c y que en la actualidad recibe ajustes por parte de la empresa Boston Dynamics, contratista de robótica militar que Google adquirió en 2013. Es decir, el aparato está listo. Pero para hacer el ambiente de pruebas real, Google está solicitando permiso para probar un prototipo en las calles de California, Estados Unidos.

Pero llegará a ser realidad la moto autónoma? Hasta el momento esto es pura ciencia ficción en todos los sentidos. En un mundo futuro donde todos los vehículos, o por lo menos la gran mayoría, puedan ‘conducirse’ de forma automática, sin la intervención del hombre, sería una necesidad que las motocicletas se alinearan en el mismo carril de la conducción autónoma o de lo contrario se convertirían en los únicos factores de riesgo al estar por fuera del orden del ‘programa’.

Hasta ahí marcharía todo sobre el plan sólo que hay un pequeño problema, es posible y deseable hacer que una moto sea completamente autónoma? En primer lugar habría que contar con el problema del equilibrio, pues necesariamente es el hombre el que con su posición mantiene estable la moto sobre la vía y es precisamente la suma de los dos centros de gravedad, hombre y máquina, la que determina las caídas.

Esto se podría solucionar con ruedas adicionales, dispuestas en cualquier configuración y más de dos en todo caso, pero entonces ya no estaríamos hablando estrictamente de motocicletas. Además, viene otro tema, el del disfrute ‘interior’ de la motocicleta.

En una disposición tradicional conductor y pasajero no tendrían mucho espacio para estirar los pies, dormir, navegar por internet o hacer cualquier otra actividad que se puede hacer al interior de un vehículo. Entonces, ¿qué sentido tendría mantenerla así? Una respuesta posible sería por ahorrar espacio en las calles y está bien, pero qué tanta área alrededor de la motocicleta autónoma se está dispuesta a sacrificar en seguridad para que quepan más? En ese caso no cobraría más sentido las propuestas de vehículos unipersonales autónomos, que son diferentes a una moto y que muy posiblemente significarían el fin de este vehículo por lo menos como lo conocemos en la actualidad?

Como se ve, a pesar de que el avance del programa de conducción autónoma de Google pueda abarcar a las motocicletas por la implementación de su tecnología así como por su noble objetivo de aumentar la seguridad e integridad de las personas, falta mucho para que este candidato de dos ruedas releve a su piloto al puesto de ‘atrás’, como sí sucederá con certeza con el automóvil.

 

5.3        Casco Glass Google: las google glass para motoristas

Llega un dispositivo ideal para todos los amantes de la motocicletas: Nuviz Ride: HUD, una especie de Google Glass que se coloca en tu casco, permitiendo visualizar mucha información sin perder de vista la carretera.

Poco a poco vamos viendo como van surgiendo nuevos dispositivos y propuestas para el mundo del motor. Las Nuviz Ride: HUD, las primeras Google Glass para un casco de motocicleta pone al alcance de nuestra vista un pequeño display capaz de mostrarnos información sin la necesidad de desviar la mirada de la carretera.

Lo bueno del Nuviz Ride: HUD es que es capaz de adaptarse a cualquier casco existente, no es necesario comprar uno específico para colocarlo. Tampoco es necesario que el casco disponga de visera, y se coloca muy fácilmente usando una almohadilla adhesiva de alta resistencia. De todos modos, se ha incorporado un sistema que permite sacarlo muy fácilmente para poder usarlo en otros cascos o llevárnoslo por motivos de seguridad. Podremos visualizar las siguientes funciones:

  • Mapas, direcciones y puntos de interés
  • Información meteorológica
  • Capturar vídeo y fotografías
  • Telemetría
  • Contestar y realizar llamadas
  • Reproductor de música

Como no podía ser de otra manera, toda la información que vemos en este dispositivo viene directamente desde nuestro smartphone, al cual está conectado vía Bluetooth. Para ello, lanzarán una aplicación (NUVIZ Ride: CLOUD) que será compatible tanto para Android como para iOS.

Para manejar dicha aplicación y lo que aparece en el visor, se incluye en el pack un controlador que puede montarse en el tanque o en el manillar y que pude utilizarse con guantes. En cuanto al precio, existen una cantidad limitada de unidades a 479 dólares para los primeros que apoyen el proyecto, costando 579 cuando éstos se terminen.

 

INNOVACIÓN PARA REDUCCIÓN DE LA SINIESTRALIDAD EN MOTOS