Cuando hablamos sobre el uso de la bicicleta, siempre viene acompañado de la seguridad vial de dicho transporte. La bicicleta tiene consideración de vehículo de pleno derecho en la legislación de tráfico de todos los países de la Unión Europea, así como en los convenios internacionales en esta materia.

El uso de la bicicleta se promueve en la mayoría de los países de nuestro entorno europeo por sus efectos positivos sobre el tráfico y la calidad de vida en las ciudades (ruido, contaminación atmosférica, atascos), para fomentar el turismo respetuoso con el medio ambiente, y por ser un vehículo de muy bajo riesgo debido a su reducida masa y velocidad. En el lado opuesto, España ocupa el último lugar en cuanto al uso de la bicicleta por persona y año en los países de la Unión Europea, según datos del año 2000 de la propia UE.i

La bicicleta es también el único vehículo cuyo uso recomienda activamente la Organización Mundial de la Salud, por los beneficios que aporta tanto al individuo como a toda la ciudadanía en una sociedad con un aumento alarmante del sedentarismo y la obesidad.ii En la página web de la OMS dice textualmente: “Walking and cycling are one of the key tools for achieving transport that is sustainable for health and the environment. To this aim, it is important to promote walking and cycling as well as to provide the conditions for it to be safe.” [Caminar e ir en bicicleta representan una de las herramientas clave para conseguir un transporte sostenible para la salud y el medio ambiente. Para este fin, es importante promover el caminar e ir en bicileta].

 

BICICLETA Y SEGURIDAD VIAL